Fondo del Embajador para la Preservación Cultural

Por medio del Fondo del Embajador para la Preservación Cultural, el Departamento de Estado de Estados Unidos ayuda a países elegibles en todo el mundo a conservar lugares de interés histórico, manuscritos, colecciones de museo y formas tradicionales de expresión como música, danza e idiomas. Creado por el Congreso en 2001, el Fondo del Embajador para la Preservación Cultural, tiene como objetivo ayudar a los países menos desarrollados a conservar su patrimonio cultural.

El Fondo del Embajador ha apoyado hasta la fecha 292 proyectos en todo el mundo, por un total de 6,7 millones de dólares. Los proyectos financiados incluyen apoyo técnico para la restauración de edificios históricos; evaluación y conservación de colecciones de museos; conservación de yacimientos arqueológicos; documentación para salvar artesanías tradicionales amenazadas; mejora de condiciones de almacenamiento de archivos y manuscritos; grabación de historias orales y documentación de idiomas indígenas.

Para mayor información sobre los proyectos realizados usted puede explorar el listado de proyectos que aparece abajo.

Proyectos En Bolivia


Bajo el Fondo del Embajador para la Preservación Cultural, el jueves 23 de enero se realizó la inauguración del proyecto de restauración parcial del Convento y Museo de Santa Teresa en la ciudad de Cochabamba.

El Fondo del Embajador para la Preservación Cultural 2013, otorgó 130 mil dólares para financiar la restauración de las vigas de madera, el estuco y pintura de las paredes y la reparación de pisos y escaleras de la iglesia del Convento de Santa Teresa.

El acto de inauguración contó con la presencia del encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos Larry Memmott, del Obispo de Cochabamba Monseñor Tito Solari y del Párroco de Santa Teresa, Padre Linton Guzmán.

El Convento de Santa Teresa fue uno de los primeros conventos de Cochabamba, construido en 1760 y es el único diseñado en estilo barroco italiano. La estructura de la iglesia actual incluye un domo circular, pinturas religiosas, elementos decorativos y un claustro que rodea un pequeño jardín.

El proyecto “Preservación de Capillas Coloniales en Curahuara de Carangas” se dio con el objetivo de restaurar capillas coloniales que tienen un gran valor cultural, histórico y turístico para la región.  Hasta el momento son once las capillas restauradas en dos fases, la primera, el 2010, y la segunda, el 2012. Estas capillas son Huchusuma, Rosapata, Lerko, Santa Bárbara, Quillviri, Kellcata, Ojsani, Cotasaya, Tomapari, Sajama y Lagunas. El proyecto de restauración estuvo a cargo del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio, CICOP-BOLIVIA, y fue un trabajo conjunto con las comunidades de la región.

Curahuara de Carangas se encuentra en el noreste del  altiplano orureño a 3.898 msnm en una zona inhóspita y retirada. A fines del siglo XVI, se construyó la “Capilla Sixtina del Altiplano Boliviano”, con pinturas que llevan la fecha de 1608 las más antiguas, y otras repintadas en 1777 como consta en los muros de la iglesia.

La “Capilla Sixtina” es extraordinariamente valiosa, pues es una de las pocas que casi no ha sido tocada. A fines del siglo XVI, principios del siglo XVII, es cuando se termina la iglesia incluyendo su decoración.  A este periodo pertenecen los frescos de las techumbres y    el presbiterio, la temática es Cristo Triunfante, rodeado de los apóstoles. En la nave se halla  el Juicio Final, La Ultima Cena al lado del Evangelio, el Nacimiento de Jesús, la Virgen de las Nieves.

El coro obra del siglo XVIII muestra el típico ajedrezado en la base, las paredes del fondo el Corazón de Jesús rodeado de ángeles músicos y a ambos lados San Sebastián y San Cristóbal.

En las diferentes comunidades que circundan la parroquia, encontramos también capillas con un increíble valor histórico cultural religioso, que muestran el trabajo realizado por los comunarios. Algunas de ellas tienen pinturas murales con diferente temática, sus altares están decorados de igual manera. El valor arquitectónico que poseen en sus muros, así como los techos, son muestra del conocimiento arquitectónico que tenían. En su mayoría datan de finales del siglo XVII.

La “Capilla Sixtina”, junto a las capillas que le circundan, son monumentos  significativos por su integridad y testimonio de la fe de los pueblos en la  historia de la Iglesia en Bolivia.

El proyecto presentado por el Gobierno Municipal de Tiahuanacu junto con el Ministerio de Culturas del Estado Plurinacional de Bolivia “Conservación Preventiva del Material Arqueológico en los Depósitos del Complejo de Tiahuanacu” tiene como propósito mejorar las condiciones de los depósitos del Complejo Arqueológico de Tiahuanacu con la finalidad de prevenir el deterioro de miles de piezas arqueológicas y cerámicas que se encuentran en sus instalaciones.  Durante años, excavadores locales e internacionales han encontrado y continúan encontrando objetos cerámicos y arqueológicos; sin embargo, las condiciones de almacenamiento no son óptimas.  Con financiamiento del Fondo del Embajador para la Preservación Cultural estos depósitos van a contar con la infraestructura y equipamiento adecuado para preservar estos materiales.

El proyecto “Restauración de Seis Capillas Coloniales de Curahuara de Carangas” fue aprobado por el Fondo del Embajador para la Preservación Cultural en 2010, con la finalidad de restaurar las capillas de las comunidades de Juchusuma, Rosapata, Lerko, Lagunas, Sajama y Tomarapi, en Curahuaga de Carangas, Departamento de Oruro. Estas capillas tienen un gran valor histórico, cultural, arquitectónico y social, por lo que la ayuda financiera de USD 41,079 se utilizó en restaurar los techos, restaurar las paredes interiores y exteriores, e instalar un sistema de luces apropiado en estas capillas.  

Con la finalidad de preservar 500 materiales arqueológicos y etnográficos, como ser tejidos pre-hispánicos de los Incas, Tiahuanaku y Señoríos Aymaras, el Museo Nacional de Etnografía y Folklore – MUSEF La Paz recibió una donación del Fondo del Embajador para la Preservación Cultural para equipar su laboratorio de restauración y conservación.

El propósito de este proyecto fue preservar un sitio excepcional de arte rupestre que forma parte del patrimonio cultural de Bolivia: La Roca de Lajasmayu, en Betanzos, Potosí.  Asimismo, se hizo entrenamiento de los guardias locales y guías turísticos, para poder fomentar el turismo cultural en la zona.  El arte rupestre en Betanzos incluye diseños de policromía y la secuencia de diferentes tradiciones que se remontan a miles de años atrás.

Se pueden apreciar escenas de cacería de camélidos y figuras humanas diminutas.  Sin embargo, la presencia descontrolada de visitantes a lo largo de los años resultó en vandalismo.  A través del apoyo del Fondo del Embajador para la Preservación Cultural, la Sociedad Boliviana de Arte Rupestre (SIARB) realizó un proyecto de dos años que incluyó la limpieza del grafiti y el entrenamiento de personal capacitado para el manejo de este importante sitio arqueológico.

Este proyecto se realizó conjuntamente con el Proyecto Arqueológico de Taraco y culminó en julio de 2008.

Chiripa aún conserva bajo tierra estructuras famosas del Período Formativo.  Estas contienen tradiciones religiosas que conservaron las comunidades.  Para conocer más sobre estas tradiciones, este proyecto excavó con el objetivo de conservar cuatro casas de manera que estén abiertas al público en general.

El equipo de trabajo estuvo compuesto por arqueólogos estadounidenses de la Universidad de Pensilvania, el Dr. Frank Matero y Dr. Lindsay Falck.

Este proyecto brindó financiamiento para elaborar una exposición sobre las tradiciones culturales de la Amazonía boliviana, como son la cosecha de la goma y la castaña, en el Museo Pedro Villalobos, de la Universidad Amazónica de Pando.  Esto incluyó herramientas, obras de arte, fotografía, video y audio relacionados con la preservación de estas tradiciones.

El Museo Pedro Villalobos ahora cuenta con una exposición interactiva permanente que beneficia a bolivianos y brasileños que pueden aprender sobre las tradiciones culturales de la castaña y la goma.

Pando es una región geográfica única de Bolivia y tiene una herencia cultural muy diferente de las otras regiones de nuestro país.  Por ello, esta exposición es muy importante para preservar y difundir esa riqueza cultural.

Gracias a este proyecto se restauraron 45 cuadros coloniales para el nuevo Museo de Arte Sacro de San Miguel de la Ranchería en Oruro. Estos cuadros fueron recolectados de iglesias, templos y conventos a lo largo de los años y su estado de deterioro era penoso. Estas piezas son representativas de la historia del arte boliviano ya que datan de los siglos 17 y 18 y pertenecen a las escuelas de Cuzco, Collao y Potosí.

El entonces Viceministerio de Cultura se hizo cargo del trabajo de restauración, junto con la Comisión Diocesana de Arte Sacro y el ICOM. El proyecto también contribuyó con la formación de recursos humanos ya que los ténicos del Viceministerio de Cultura aprovecharon para entrenar restauradores de Oruro.

Este proyecto tuvo como finalidad crear un archivo nacional digital del patrimonio cultural boliviano.  Los fondos cubrieron equipo digital y software para el Departamento de Catalogación del Viceministerio de Cultura.

El objetivo era crear un catálogo digital que incluya artefactos arqueológicos, textiles precolombinos, material etnográfico y arte colonial, entre otros.

Este repositorio central es administrado por el Ministerio de Culturas y está disponible para los servicios de Aduanas de Bolivia. Estados Unidos y otros países, con la intención de frenar el tráfico ilícito de bienes culturales, contribuyen con los objetivos del Memorándum de Entendimiento.

Este proyecto permitió establecer un archivo de música misional en San Ignacio de Moxos, con la intención de proteger más de 5,000 partituras de música compuesta durante la colonia.

El proyecto fue administrado por la Asociación Pro Arte y Cultura de Santa Cruz y permitió dotar al archivo musical con la infraestructura y el equipamiento necesario para proteger las partituras.

Éstas, ahora están disponibles para la comunidad y para la investigación de musicólogos locales e internacionales.

Este proyecto consistió en el diseño e implementación de salas de música, danza y rituales de las culturas Jalq’a y Tarabuco.

Se compró equipamiento necesario, muebles y materiales de exposición para habilitar tres nuevas salas en el Museo ASUR.

Este proyecto contribuyó a preservar aspectos de dos culturas muy importantes de Chuquisaca, como son Jalq’a y Tarabuco. El Museo ASUR, a través de sus exposiciones, trabaja en la recuperación de las artes textiles. Sus esfuerzos ayudan a los bolivianos a tener un mejor entendimiento de estas culturas indígenas.

Este proyecto permitió establecer un archivo de música misional en San Ignacio de Moxos, con la intención de proteger más de 5,000 partituras de música compuesta durante la colonia.

El proyecto fue administrado por la Asociación Pro Arte y Cultura de Santa Cruz y permitió dotar al archivo musical con la infraestructura y el equipamiento necesario para proteger las partituras.

Éstas, ahora están disponibles para la comunidad y para la investigación de musicólogos locales e internacionales.