Subsecretario de Estado Thomas Shannon ante la Reunión de la OEA sobre Venezuela

Subsecretario de Estado Thomas Shannon ante la Reunión de la OEA sobre Venezuela
31 de mayo de 2017

SUBSECRETARIO SHANNON: Gracias, Sr. Presidente de la Reunión. A usted, señor, al Secretario General y a todos mis colegas, extiendo mi respeto y gratitud por su presencia aquí hoy, mientras hablamos de la situación cada vez más grave en Venezuela. En los últimos 18 meses, hemos visto una dramática erosión del régimen constitucional en Venezuela. Esto se extiende de disputas sobre la composición y los poderes de la Asamblea Nacional; la frustración del referéndum revocatorio a finales del año pasado; la asunción por la Corte Suprema de funciones legislativas básicas en los últimos meses; el encarcelamiento continuo de líderes de la oposición y otras restricciones a las libertades individuales, incluido el uso de tribunales militares para juzgar a civiles; la violenta represión de las protestas pacíficas; y, más recientemente, el esfuerzo por sentar una asamblea constituyente para usurpar el rol de la Asamblea Nacional. Todo ello señala una ruptura en el orden democrático y constitucional de Venezuela.

Al mismo tiempo, todos nos sentimos conmovidos por las dificultades humanitarias a las que se enfrentan 31 millones de venezolanos. El estancamiento económico ha dado paso a la hiperinflación y a una creciente inestabilidad económica. Los ciudadanos venezolanos luchan por mantener incluso un acceso básico a la comida y la medicina. Estados Unidos ha condenado la violenta represión del gobierno contra los partidos de la mayoría parlamentaria y la sociedad civil. Solo en los últimos dos meses de protestas políticas, como se ha señalado, han sido asesinadas más de 60 personas, más de 1.000 heridas y casi 3.000 detenidas, entre ellas 331 civiles acusados penalmente por tribunales militares. Sé que muchos otros estados se han visto igualmente perturbados por el curso de los acontecimientos en Venezuela y estamos cada vez más decididos a hacer lo que podamos para abordarlo.

Sr. Presidente, más allá de esta región, la Unión Europea y el Vaticano también han expresado su profunda preocupación por los acontecimientos que se están desarrollando en Venezuela. También hemos visto una creciente voluntad entre los vecinos de Venezuela de ayudar a encontrar una solución pacífica, democrática e integral a los problemas que enfrenta el pueblo venezolano. Permítanme subrayar el continuo llamado de mi nación a la no violencia en las calles de Venezuela. Los derechos de reunión pacífica y protesta pacífica deben ser protegidos y no reprimidos.

La desafortunada decisión del Gobierno de Venezuela de iniciar la retirada de la nación de esta organización no hará nada para resolver los problemas del país. La retirada sólo privará a los venezolanos de las herramientas e instituciones que necesitan justo cuando más las necesitan.

Sr. Presidente, en vez de abandonar nuestra comunidad hemisférica de naciones democráticas y aislarnos aún más de la comunidad internacional, instamos al Gobierno venezolano a cumplir los compromisos que libremente pactó el otoño pasado durante su participación en el proceso de diálogo respaldado por el Vaticano, concretamente: promover las elecciones libres, respetar la independencia de la Asamblea Nacional, respetar las libertades de todos los presos políticos de Venezuela y satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo venezolano.

La Organización de Estados Americanos puede asociarse con otros actores de la comunidad internacional en un esfuerzo renovado por identificar un camino acordado para salir de la polarización y la violencia y ver a Venezuela hacia un futuro mejor.

Estados Unidos apoya la propuesta contenida en las redacciones de las declaraciones que piden el establecimiento de un grupo de contacto para guiar la siguiente etapa de nuestros esfuerzos diplomáticos. Creemos que hay un papel internacional en la reconstrucción de la confianza entre los principales actores políticos en Venezuela, así como en la reducción de las tensiones entre los ciudadanos y sus instituciones.

Todo nuevo esfuerzo debe comenzar con medidas concretas de fomento de la confianza, como las expuestas en nuestras declaraciones de hoy. Muchas de ellas no son más que el cumplimiento de las obligaciones constitucionales existentes que el gobierno ha evitado o ignorado. Nuestro objetivo es volver al pleno respeto del estado de derecho, al pleno respeto de las libertades de expresión política y de participación.

Sr. Presidente, el compromiso conjunto de promover y consolidar la democracia que nosotros, las naciones de las Américas, hemos consagrado en los instrumentos centrales de la OEA sigue siendo un modelo para otras regiones del mundo. Hoy es una oportunidad para demostrar que este compromiso sigue vivo y adecuado y relevante para la situación actual de nuestros vecinos venezolanos. Continuemos demostrando al mundo que la solidaridad interamericana puede ayudar a encontrar un camino hacia la paz y la prosperidad para un miembro esencial de nuestra familia americana, siempre conscientes de que nuestra solidaridad se basa en el respeto y la legitimidad que se extiende de la autodeterminación de los pueblos y no de la autoperpetuación de los gobiernos. Muchas gracias.